¿Qué es la nube de espuma?

Sobre la nube de espuma que apareció en los últimos días en la presa de Valsequillo y el canal de riego que emerge de ésta, refirió que obedece a un proceso generado por la descarga en los afluentes de agua con jabón en grandes cantidades, que al ser arrastrada por la corriente y el movimiento natural del agua provocó que se formara la capa blanca.

Estas aguas jabonosas provienen de descargas hechas tanto desde casas habitación como de algunas industrias, y al ser arrastradas se genera un efecto similar al de jabón en una “lavadora”, que es lo que en ocasiones se logra ver como si se tratara de una nube  blanca sobre el agua.

El gerente de Calidad del Agua de Concesiones Integrales de Puebla manifestó que entre el año 2014 (en que se dio la concesión a esta empresa para hacerse cargo del manejo del agua en la capital) y el 2018 se invirtieron cerca de 356 millones de pesos para adquirir equipo nuevo y mejorar la tecnología de las plantas tratadoras de aguas residuales, así como para la rehabilitación y ampliación de toda la red de colectores y rebombeos que conducen toda el agua sanitaria de la zona de cobertura a las plantas de tratamiento.

Al menos 2 mil 400 litros de aguas residuales son procesados eficientemente cada segundo en las plantas de tratamiento operadas por Concesiones Integrales de Puebla, con el fin de reducir al máximo las descargas contaminantes que llegan a afluentes como el Río Atoyac y evitar daños a la población.

Al respecto, Daniel Lugardo González, gerente de Calidad del Agua de la empresa, destacó que uno de los principales compromisos que tiene Agua de Puebla es tratar la mayor cantidad de aguas residuales para reducir la contaminación, de ahí que rechazó el hecho de que las plantas de tratamiento se encuentren fuera de operaciones.

Señaló que en la zona de cobertura a cargo de Agua de Puebla, se opera un robusto sistema integral de saneamiento que incluye 7 platas de tratamiento en donde se procesa todo ese importante volumen.

No obstante, señaló que la raíz del problema de contaminación del Río Atoyac, el principal que corre por la capital atiende primordialmente a que de los 2 mil 200 a 2 mil 400 litros de aguas residuales que son tratadas en Puebla cada segundo, al menos 35% provienen del territorio de Tlaxcala y de municipios conurbados a la capital poblana que carecen de plantas de tratamiento o las tienen fuera de funcionamiento. Este volumen ingresa a los colectores con severos niveles de contaminación pues tampoco existe un control eficiente en las descargas en dichas demarcaciones.

A pesar de que esto del conocimiento de las autoridades correspondientes, estas no han resuelto este problema. Y “por ética, nosotros recibimos y tratamos las aguas que ellos mandan, porque si no afectaríamos a la población”.

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