La madrugada del 20 de octubre pasado, un comando de encapuchados irrumpió en la casa de madera del pescador Leobardo Muñoz; a él, su esposa, tres hijos y un nieto de tres años de edad los arrastraron encañonados con armas largas, les vendaron los ojos y, vejados y sometidos, los echaron a empellones en vehículos y emprendieron una marcha que ellos recuerdan de horas.

La casa se encuentra frente al mar, en un predio de 3 mil metros cuadrados del que Leobardo es posesionario desde hace casi 50 años en la Bahía de Chacala, en el municipio de Compostela, Nayarit. Este fue un “levantón”, que en México consiste en el rapto de personas sin que se pida un rescate a cambio de su vida. En Nayarit, de un levantón ninguna víctima regresa viva: lo demuestran las cifras que alcanzan reportar 800 desaparecidos y el dolor de cientos de familias buscando a sus seres queridos incluso en fosas clandestinas.

Leobardo y su familia fueron regresados con vida por presión de familias del pueblo de Chacala que aquel sábado exigieron vivos a los “levantados”. Las pruebas que tiene la familia revelan que este levantón fue una represalia, directa y con fines de exterminio, de parte del presidente y representante de la empresa Promotora Chacala S.A. de C.V., Álvaro Martínez de la Peña, venganza por diez años durante los que Leobardo Muñoz y su familia se han negado a vender a precio bajo el terreno de playa del que son poseedores legítimos y ser desplazados de su sostén económico: la pesca y la atención a turistas que usan regaderas y baños construidos en el predio.

En 2008, Promotora Chacala inició la compra de 365 hectáreas de terreno frente al mar para construir un desarrollo turístico. Los 3 mil metros de Leobardo están localizados en la parte sur de la bahía.

En esos casi 11 años , Leobardo ha sido acosado por Promotora Chacala S.A. de C.V. Directamente, Álvaro Martínez de la Peña ha enviado vigilantes violentos y desalmados a cerrarle el paso a su vivienda, destruirle su mobiliario, maltratar a los turistas que intentan usar sus servicios hasta correrlos y lo peor ocurrió la madrugada del 20 de octubre: dieron paso a los hombres que arrastraron de los cabellos a Esperanza y derribaron con golpes salvajes a Leobardo para sacarlos con su familia y llevárselos con violencia extrema.

Hace seis meses, Leobardo Muñoz denunció este delito, asentado en el expediente NAY/TEP-III/CI/2712/18, pero hasta hoy no ha habido investigación ni seguimiento por parte de la Fiscalía General para el Estado de Nayarit. En cambio, Leobardo sigue recibiendo amenazas y mensajes intimidatorios por teléfono.

La historia está reportada por el periódico nacional Reforma en su edición de este martes 23 de abril de 2019.

https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=1660459&v=2&urlredirect=https://www.reforma.com/aplicaciones/articulo/default.aspx?id=1660459&v=2

También la cuenta el periódico Zócalo, de Coahuila:

http://www.zocalo.com.mx/reforma/detail/denuncian-despojo-en-playa-de-nayarit

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