Fue una mañana como hoy, 21 de diciembre, pero de 1994, Santiago Xalitzintla, así como comunidades enclavadas en las faldas del Volcán Popocatépetl, amanecían con una noticia inquietante, Don Goyo, como se le conoce, había despertado después de 70 años, saludando con una emisión de ceniza que puso en alerta a la población y autoridades, algunos habitantes ubicados al noreste del Volcán, tuvieron que ser evacuados.

A finales de marzo del 96, el Popocatépetl presentaba un importante crecimiento en su domo y las explosiones eran constantes, un grupo de cinco alpinistas que ignoraron las recomendaciones emitidas por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), decidieron escalar el coloso sin saber que sería su última expedición.

Tres meses más tarde, un tremor, acompañado de una serie de sismos volcanotectónicos de magnitud 2 a 2.7 grados daban pie a una erupción con dos pulsos principales que duraron 135 minutos y el segundo, el uno de julio, de 90 minutos, provocando una enorme columna de ceniza que alcanzó los 8 km por encima del volcán.

Durante las siguientes tres horas se reportó caída de ceniza en las comunidades aledañas, Puebla capital, Tehuacán e incluso en la Ciudad de México, en aquel entonces, el CENAPRED informaba saldo blanco en la entidad tras los eventos volcánicos.

Desde entonces se han habilitado 10 rutas de evacuación para que, en caso de ser necesario, las familias que radican cerca de las faldas del Popocatépetl sean reubicadas temporalmente, lo cierto es que los caminos se encuentran en pésimas condiciones, poniendo así, en jaque a las autoridades que tienen mucho trabajo que hacer en la rehabilitación de la zona.

Han pasado 23 años de que el coloso entrara en actividad y las autoridades estatales de Protección Civil, así como especialistas del CENAPRED, recomiendan no bajar la guardia y mantenerse alertas a las recomendaciones.

El volcán Popocatépetl actualmente se encuentra en nivel de alerta amarillo fase dos, por lo que es necesario, en caso de caída de ceniza:

  • Cubrir nariz y boca con un pañuelo húmedo o cubrebocas.
  • Cerrar ventanas o cubrirlas y suspender las actividades al aire libre.
  • Recordar que la ceniza debe de ser barrida y depositaba en bolsas de plástico, evitando mojarla para que no se tapen las alcantarillas.

El CENAPRED monitorea el volcán las 24 horas del día y ante cualquier cambio en la actividad, será reportado oportunamente.

Sobre El Autor

Facebook Comments

Artículos Relacionados